Entre los fines sociales de AIDER Gran Canaria, se señala el de la promoción de la igualdad de oportunidades y de la sostenibilidad social en el medio rural, velando por la equidad y la igualdad de oportunidades de la población del medio rural, contemplando la perspectiva de género en el desarrollo rural, con programas y actividades dirigidas a mujeres para su empoderamiento, la adquisición de capacidades, la mejora de sus condiciones de vida o cualesquiera otros fines que potencien su participación, protagonismo y desarrollo.
Así mismo, la Estrategia de Desarrollo Local Participativa, elaborada de manera participativa con agentes, entidades y población del medio rural, también recoge en el Eje de economía de los cuidados, calidad de vida y cohesión territorial y social, impulsar la participación de jóvenes, mujeres y colectivos vulnerables en el desarrollo sostenible del medio rural.
La Estrategia define como proyectos susceptibles de desarrollar, aquellos que contribuyan a la visibilización de las contribuciones al desarrollo rural, en este caso, de las Mujeres del Vino, y abordar las barreras que dificultan su desarrollo profesional.
La publicación “Las Mujeres del Vino de Gran Canaria” persigue el visibilizar y el reconocer a las mujeres, sus experiencias y desarrollo profesional en el sector, aunar las prácticas de viticultoras, bodegueras, enólogas, sumilleres, catadoras, las relacionadas con la venta y la degustación, las que ejercen puestos de responsabilidad en las organizaciones y asociaciones del sector, etc. y pretende mejorar el principio de igualdad y estimular el desarrollo rural igualitario.
Y así manifestamos nuestro compromiso en la introducción del libro:
Mujeres del Vino de Gran Canaria: legado, impulso y transformación desde el mundo rural
En las tierras volcánicas de Gran Canaria, donde el vino cuenta historias de tradición y paisaje, también laten las huellas de muchas mujeres que han trabajado con constancia, entrega y amor por su tierra. Mujeres que durante generaciones han cuidado los viñedos, vendimiado bajo el sol y sostenido, en silencio, una parte esencial de nuestra cultura vitivinícola.
Con esta publicación, desde AIDER Gran Canaria queremos rendir un sincero homenaje a las mujeres del vino de nuestra isla. A aquellas de ayer, que trabajaron en silencio y allanaron el camino con esfuerzo y dignidad, y a las de hoy, que han recogido su legado con formación, valentía y una clara apuesta por el futuro del medio rural.
En el compromiso de AIDER Gran Canaria con la visibilización de las mujeres rurales, se destacan en estas páginas a mujeres viticultoras, bodegueras, enólogas, sumilleres, a las que trabajan en la Denominación de Origen de Gran Canaria o participan en el Comité de Cata, a las dedicadas al enoturismo, la difusión o al maridaje. Mujeres que representan hoy un relevo generacional lleno de empuje, conocimiento y responsabilidad.
Gracias al mayor acceso a tierra, a la formación, a los recursos y al reconocimiento de sus capacidades, las mujeres jóvenes están protagonizando una apertura sin precedentes en un sector históricamente masculinizado. Están rompiendo estereotipos, construyendo negocios propios, liderando proyectos, diversificando servicios y apostando por nuevas formas de vivir el vino: turismo enológico, cultura, experiencias sensoriales. Con cada paso, contribuyen no solo a su autonomía económica, sino también al fortalecimiento de las economías locales y al desarrollo de nuestros pueblos.
Las mujeres del vino de Gran Canaria están liderando una nueva etapa. Se están formando, emprendiendo, se percibe un avance esperanzador. Algunas, están ocupando espacios de decisión, haciendo oír su voz en las organizaciones del sector y aportando perspectivas.
A pesar de los avances, siguen enfrentándose a obstáculos estructurales: la carga desigual de los cuidados, la escasa presencia en puestos de decisión, la persistencia de estereotipos de género. Pero cada vez son más las voces que se alzan, los liderazgos que emergen, y las redes de apoyo que se tejen entre mujeres rurales para compartir conocimientos, resistencias y sueños.
Desde AIDER Gran Canaria queremos también destacar el papel fundamental de las redes de apoyo entre mujeres rurales. Iniciativas como el Encuentro de Mujeres Rurales y del Vino, que se celebra en la Bodega Los Lirios cada 8 de marzo, son un ejemplo del poder transformador de la unión, en esos espacios no solo se gestan alianzas, nacen ideas, se fortalecen vínculos y sirven para el intercambio de experiencias y la sororidad.
Quienes formamos parte de AIDER, entendemos que esta publicación es fruto de ese espíritu colectivo que se agranda para visibilizar, reconocer y seguir construyendo caminos hacia una sociedad rural más justa, igualitaria y con más oportunidades para todas.
Porque las mujeres del vino no solo cultivan viñas; cultivan futuro.
Y aquí podrás leer el libro en formato digital

